SABOR A MAR

Miguel Ángel Lucero Zafra

SABOR A MAR

 



Antes me quejaba de que la mayoría del Ser Humano no supiera comer, pero después de lo disfrutado hoy, agradezco que no busquen estos manjares para que yo pueda catarlos a mejor precio y cuando quiera sin necesidad de ponerme en cola para conseguirlo.

 

Cuando estaba en Castilla no me privaba de carne con textura de mantequilla, etc.., y ahora que estoy en la costa vuelvo a disfrutar del pescado recién capturado y otros menesteres.

 

Sigo teniendo claro que como comer en Casa en ningún sitio, por lo que he decidido comprar en la fuente y con la colaboración de mi amiga M. -experta cocinera-, paladear los majares de la vida. Espero que dure porque hacemos un buen tandeen. A partir de ahora publicaré artículos de estos eventos, mientras se mantenga la cohesión.

 

Esta vez conseguí que me acompañara a la Lonja de Santa Pola, estando en la subasta señalo el pez que quería cocinar, decidiéndose por el Pez San Pedro. Pesaba 2 kg aproximadamente y cuando nos lo limpiaron nos ofrecieron unas huevas de 250 grs., y su hígado.


 

Quiero dejar claro que cuando visita mi amiga mi cocina, ella dirige todo el Menu, al haber comprendido mi filosofía y mezclarla con su escuela consigue finalizarlo al máximo nivel. Empieza el 10 a quedarse corto, a partir de ahora comenzaremos a utilizar el celestial sublime.


 

M., señaló que las huevas y el hígado para poder disfrutar de su máximo sabor se tenían que cocer y después añadir un aditivo o salsa que redondeara la Receta. Eligió la Salsa Florencia consiguiendo que fascinara la mezcla, y con respecto al hígado su exquisitez estaba por encima del sabor de cualquier animal terrestre.

 

Los entremeses anteriores fueron compartidos con Espardeñas, que una vez limpias hizo un refrito con ajo y ya está. También disfrutamos de Mojama de atún en su punto de curación y Pate de Pato Azulón con dátiles de rama.

 

Como plato fuerte, obviamente el pescado que hizo asado, sin ningún aliño, ni salsa, porque no hacía falta, su sabor, textura y aroma característico no sólo a mar, sino a su peculiar personalidad, conseguía llevarte a la decisión de celestial sublime.


 

Como la cocinera prefiere Ribera del Duero, esta vez pedí consejo a la Bodega Benardino para aportar un vino distinto y el personal me recomendó Mauro, la verdad no estuvo a la altura de lo esperado, si me hubiera atendido el dueño no permitiría tal equivocación.


 

Para finalizar combinamos Fresas naturales con nata Elle&Vive quedando un batido exquisito.

Y por supuesto el chupito de Licor de mazapán de la botella que quedaba.


 

No tengo palabras para M. que comparte este momento de excelencia y además aporta su experiencia en la cocina consiguiendo –mucho más que yo- realzar todas las Recetas que preparamos. Esto plantea una nueva situación que considero favorable, me dejaría sólo para buscar productos y ella elaborarlos según su criterio que para mí es el mejor, porque sus conocimientos y su inteligencia persigue como combinarlos, convirtiendo los platos en Recetas celestiales, sublimes.


 

En la nube, a 25 de mayo de 2017.