PRODUCTOS PERECEDEROS

Miguel Ángel Lucero Zafra

PRODUCTOS PERECEDEROS

 



Después de observar desde hace algunos meses en las tiendas de alimentación, bares y restaurantes sobre este tema, he considerado suficientemente importante trasmitirlo utilizando un artículo específico. Me hubiera gustado no escribirlo pero considero que este blog trata de todos los temas con trascendencia y actualidad en el sector, para que mis seguidores estén muy bien informados.

 

Este artículo solo pretende que mis lectores aprendan a elegir el lugar gastronómico al que acuden.

 

Podía incluir una estadística y argumentos suficientes como siempre para justificar lo expuesto, pero en este caso todo lo voy a tratar genéricamente para que no se dé nadie por aludido, sino simplemente, se mejore.

 

Obviamente todo el mundo sabe que la crisis cada vez es más profunda y que el beneficio de los empresarios es más pequeño.

 

En una empresa alimentaria generalmente no se tira nada, se espera hasta que se consume por los clientes, salvo algún establecimiento. En el caso de Bares y Restaurantes, el Empresario está obligado a mantener un mínimo de recetas para sus clientes asiduos y para atraer a nuevos. Cuando al finalizar el día no se ha terminado lo cocinado, se queda para el día siguiente. En función de sí es un plato frio o caliente se actúa conforme a las normas. Al día siguiente se vuelve a colocar como si se hubiera realizado esa mañana y así todos los días hasta que se consume. Y para colmo no preguntes, porque la contestación es clara.

 

Mis lectores se quedarían alucinados de hasta que categoría de Bar y Restaurante he comprobado lo dicho. Voy a poner un ejemplo contundente:

Ustedes han observado y si no lo han hecho espero que a partir de hoy lo hagan, cuando un camarero va a preparar un café coge el cajetín y lo sitúa debajo del molinillo esperando que caiga la porción de café suficiente para después comprimirlo y cuando lo introduce en la maquina salga el café expreso pedido. Pues bien, siempre del molinillo sale producto que cae a la encimera donde está situado el aparato. Yo diría que la gran mayoría de los camareros lo realizan por orden del empresario, con un pincel recogen todo lo caído en la encimera y lo vuelven a echar en el molinillo. Cuando el pincel pasa por la encimera recoge todo lo que hay y no sólo es café ??? -piel humana, saliva de los camareros, polvo, etc…-. Esto va en  contra de las leyes Sanitarias pero parece habitual. Por si no lo saben, el café es el producto que más dinero deja, incluso por encima de los churros. Pregunto: ¿Cuánto café recogerán al día después de haber gastado un kilo? Pues como mucho 100 gramos, eso son 2 o 3 euros.

 

Conclusión donde veo esto, no vuelvo más.

 

Cuando viajo y tengo que disfrutar de una comida o cualquier alimento, inspecciono las bandejas expuestas y la carta para captar el nivel del Chef que cocina. A posteriori, pregunto ¿Cuál es la especialidad de la casa? Porque doy por hecho que es la que más se cocina y tengo garantías de que sea fresca y reciente. Una vez analizados todos los datos decido que pedir. ¿Se pueden imaginar cuantas veces término pidiendo un bocadillo de queso?

Para conocer una cocina de un establecimiento gastronómico, sólo hay que entrar y pasar un rato, descubriríamos situaciones kafkianas.

 

Este comentario no pretende que ahora mis lectores vayan exigiendo el oro y el moro, no, sólo tengan claro que en todos y digo todos sin excepción cuecen habas. Pongan se las pilas.


 

En la nube, a 21 de enero de 2017