LA EXQUISITEZ

Miguel Ángel Lucero Zafra

LA EXQUISITEZ



Los avatares de la vida suceden sobre un tiempo matemático donde no tienes posibilidad de retroceder o modificar aquellos segundos que no te hubiera gustado vivir.

M. me recuerda que no escribo artículos desde hace unos cuantos días. Es la manera de provocarme para estrujarme el cerebro y mostraros nuevas ideas gastronómicas para que disfrutéis conmigo esos sabores que emiten las recetas terminadas.

Dicen las muchas lenguas: “Rectificar es de sabios” y yo estoy en el intento de serlo, porque además de errar todos los días también me equivoco. Lo planteo cuando me doy cuenta que en mi ecuación culinaria no incluí una variable fundamental.

Después de comprobar durante tiempo que es básica y condiciona el resultado parece ser que nadie habla de ella. Para comprobar lo expuesto he visitado varias páginas de recetas y no he leído nada al respecto.

La variable es: LA PASION.

He comprobado en múltiples ocasiones que en función de mi estado de animo de ese momento, así resultaba mi receta. En algunos casos para tirarla directamente.

Bien, vuelvo a formular mi ecuación:


PASION+BASE+ESPECIAS+GUARNICION+SALSA=RECETA 10


Esto viene a colación porque el menú que continua este escrito es considerado por los comensales que lo probaron como IRRESISTIBLE por encima de sublime. Ello es motivado por la pasión puesta en esas recetas al encontrarme absolutamente feliz.

Cuando me planteo un menú lo primero que me viene a la mente es la Lonja, donde según lo que me encuentre determinara la o las recetas a crear.

Antes de relacionar los platos conviene matizar que no encajan en un menú, pero el resultado lo permite. Para no extenderme mucho solamente incluyo los ingredientes.


La primera receta es: Tallarines negros a la marinera.

Sus ingredientes son:

Tallarines, Gulas, Langostinos, Berberechos, Ajos negros, Aceite virgen extra picual, Cayena, Tinta de calamar, Vino blanco albariño, Perejil fresco y Sal.


Segunda receta es: Atún encebollado:

Sus ingredientes son:

Atún fresco, Cebolla roja, Pimiento verde italiano, Ajo morado, Perejil fresco, Orégano, Laurel, Pimentón Vera dulce, Aceite virgen extra picual, Vinagre de yema, Vino blanco albariño, Pimienta negra molida y Sal.


Todo empezó en la Lonja cuando la visitamos y observamos el pescado y marisco que había. Nos llama la atención un Lomo de Atún con un aspecto y color difícilmente de ver, por lo que sobre la marcha decidimos traernos 3 filetes y uno más gordo para realizar Atún encebollado.

M. decide para esa misma noche paladear los filetes a la plancha y para el día siguiente el otro trozo. Así sucedió y como anécdota cuando está el filete en la plancha comento a los comensales: “Mirar, no echa ninguna agüilla, espuma, grasa, nada” los comensales admiran el hecho, esto es debido a que este pescado es fresco, no está adulterado con ningún proceso o producto, ni siquiera agua.

En conclusión, los filetes a la plancha sólo que les acompañó de la justa Sal y os puedo garantizar que posiblemente jamás haya deleitado un Atún como éste. Por igual motivo estábamos expectantes del resultado del Atún encebollado, que resultó igualmente irresistible ¡Qué nivel la receta! No creo que sea yo capaz de mejorar este plato con otro.

Y para el final dejo los Tallarines con una gran elaboración conseguí la misma contestación.

Siento, que los sabores culinarios no se puedan trasmitir por escrito, pero os invito a que os impliquéis en estas recetas, veréis que placer culinario ¡Es otra historia!


En la nube, a 21 de agosto de 2017