DESUBICADA

Miguel Ángel Lucero Zafra

DESUBICADA

 

 



En mi nuevo destino voy conociendo a trabajadores de las tiendas que visito para comprar lo que necesito.

Me encuentro con taxistas que son abogados, ingenieros que venden seguros, etc…

Este artículo va dirigido a todos aquellos que por culpa de la crisis -que obviamente ellos no han provocado- sufren las consecuencias no pudiendo desarrollar su profesión como cualquier otro.

 

En su representación voy a hacer mención de una mujer, que voy a llamar   M.

Tuve la oportunidad de conocerla porque nos une una afición, la Cocina 10.

Trabaja de dependienta y me aseguraba que cocinaba muy bien, pero los trabajos que le habían ofrecido pagaban muy poco.

 

Entonces se me ocurrió ofrecer mi cocina para que hiciera una de mis Recetas 10. Apuntándose inmediatamente. Plantee que eligiera una de las que figuran en la web y el día anterior me comenta que va a realizar una de las suyas y que solo tengo que aportar para beber un Ribera del Duero.

 

Llegó a casa muy dispuesta, convencida de su dominio, circunstancia que me pareció muy prometedora. La deje hacer, dando conversación según los casos hasta que terminó.

 

Pregunta: ¿Es el momento de abrir el vino?

Mi contestación: ¡Hecho! La verdad es la hora.

Tenía para la ocasión Carmelo Rodero Crianza.

Una vez lo probo exclamo: ¡Joder qué bueno!

A continuación nos sentamos a la mesa.


 

El primer plato era:

HOJALDRE DE ESPINACAS Y GAMBAS, acompañado de pimientos del piquillo que los dejamos para el tercer plato.

Según mi criterio dije lo mismo que ella con el vino, corrijo algo más ¡Espectacular, sublime! La mezcla de sabores todos intensos se compensaban en boca. Receta 10.

Hacía mucho tiempo que no degustaba algo tan exquisito.


 

El segundo plato era:

LUBINA SALVAJE ASADA con una salsa especial -marca suya- para realzar el sabor del pescado.

Este plato al mismo nivel, el pescado en su punto y la salsa añadía un nivel de exquisitez.


 

El tercer plato era:

FILETE de ATÚN ROJO FRESCO A LA PLANCHA ACOMPAÑADO DEL PIQUILLO.


Esto eran dos orejas y rabo. La mezcla de los sabores era celestial, el atún de lujo y el pimiento elaborado por ella, soberbio.

 

Para acompañar preparó PAN DE ESPELTA CON SEMILLA DE AMAPOLA

Más de lo mismo, insuperable.

 

Para terminar nos bebimos un chupito de LICOR DE MAZAPÁN de la empresa Licores Caro, SL, de Toledo.

 

Puedo asegurar que posiblemente no haya en España un restaurante al nivel de lo disfrutado aquí. Y si lo hay costaría el cubierto entre  150 y 200 euros. La única diferencia es el servicio, en este caso nosotros lo hicimos todo.

Para concluir, cada día tengo más claro que como saboreo en mi casa, posiblemente en ningún sitio.

 

¡Va por los desubicados! Y en especial por M.


 

En la nube, a 06 de mayo de 2017.